El cliente dijo la semana pasada que cerraría el azulejo para el domingo. El domingo pasó. La cuadrilla debe subir al apartamento el martes, el proveedor guarda la cantidad dos días, y después pasa al pedido siguiente. Sin un último día escrito, parece tu retraso, no una elección que nunca llegó. El camión y las horas de la cuadrilla ya están reservados, y el silencio del cliente no los suelta solo.
Una reforma se para en decisiones más pequeñas de lo que la gente cree: color del azulejo, hacia dónde abre una puerta, altura del grifo, modelo de cocina, pintura de las paredes. Cada una parece un mensaje corto. Sin último día sigue abierta, y el día de la cuadrilla se quema. En la obra, una pregunta abierta el viernes se vuelve un apartamento vacío el martes.
Qué va en el mensaje
- Exactamente qué hay que elegir, en una frase que puedas señalar
- Dónde está en el apartamento
- El último día, con una fecha, no pronto
- Qué se para si ese día no hay respuesta
- Quién debe responder, si vive más de una persona
Un mensaje que puedes enviar por la tarde: para que el alicatado en Herzl 12 empiece el martes, necesitamos el modelo de azulejo y la altura del zócalo el domingo por la noche. Sin elección no pedimos material y no reservamos a la cuadrilla. Si hay dos opciones, envíalas en una foto, no un catálogo entero. El proveedor necesita el nombre exacto del modelo y la cantidad, no un color dicho por teléfono entre dos obras.
Un día que puedes cumplir
El último día tiene que dejar tiempo para pedir, descargar y comprobar que el color es el correcto, antes de que la cuadrilla suba. Si el proveedor necesita tres días, no escribas que la elección puede llegar la mañana del día de trabajo. Escribe el día anterior al pedido. Cuenta también la subida de las cajas, sobre todo si el edificio solo abre el montacargas por la mañana y la calle Herzl ya está cargada.
Si el cliente pide un día más, escribe el día nuevo y qué se mueve con él: el hueco del alicatado, el pintor o la entrega. Un día de más sin nada escrito sobre lo que se movió parece después que el contratista llegó tarde. Si no hay respuesta el último día, envía una línea: no llegó la elección, la cuadrilla no sube, la fecha nueva se escribirá cuando llegue la elección. El material ya cortado para otro apartamento no se mueve en silencio para tapar el hueco.
Déjalo en la obra
El mensaje se queda en la obra, con la fecha en que se envió y la respuesta cuando llega. Cuando alguien pregunta por qué la semana estuvo vacía, hay una cadena: pregunta, último día, silencio, cuadrilla no reservada. Sin eso, solo queda el recuerdo de que fue lento con el azulejo. La factura del día perdido se defiende con esa cadena, no con una explicación dicha en la escalera.
No juntes cinco decisiones en un solo mensaje. El azulejo del baño es una pregunta. Los tiradores de la cocina son otra, con otro último día, porque no paran a la misma cuadrilla. Una pregunta que deja claro qué se para vale más que una lista que nadie cierra. Si la cocina puede seguir sin los tiradores, dilo, para que solo espere el puesto bloqueado y el resto del presupuesto de la semana continúe.
El cliente puede llegar tarde. Lo que no puedes hacer es descubrirlo la mañana en que la cuadrilla ya va de camino.